sábado, 27 de diciembre de 2014

Análisis transdisciplinar de las categorías conceptuales de las batallitas de Agustín

Un/a anónimo/a informante ha disertado sobre la importancia de la historia oral, esa rama de las ciencias sociales (etnografía, historia, etc.), y su utilidad en la tarea didáctica en las aulas de secundaria. Como bien requetebien explica, "aprovechando estas fiestas en las que se reúne toda la familia, quiero dedicar la entrada a la historia que no se aprende en los libros de textos, en los apuntes del profesor, ni si quiera en el aula, sino la historia que se aprende de nuestros abuelos y abuelas, madres y padres, tíos y tías. Porque en muchas ocasiones ellos mismos han vivido la historia que se enseña en el aula, y sus anécdotas son un recurso fantástico para aprender".
Ya César se lamentó de la imposibilidad de usar este recurso con su abuelo; pero sabe de la importancia de este tipo de conocimiento. Yo quisiera haberles explicado con detalle la importancia de la historia oral como recurso didáctico. Les propuse un trabajo sobre cultura popular y cambio social con dos vertientes: álbum fotográfico y/o entrevista oral, que es justo lo que propone nuestro/a anónimo/a informante. Es para mí el trabajo más satisfactorio de los que se pueden realizar en el aula por lo que tiene de entrañable. Otros son muy bonitos: la historia de EEUU a través de la música negra, la música en la España de la transición, los comics por supuesto. Pero la historia familiar (fotografías o entrevistas) tiene algo especial: es la personalización total de la historia, aquello a lo que debemos tender los profes sobremanera, a reducir al máximo la distancia entre los sucesos históricos convencionales, concebidos como algo externo al aprendiz (lo que nuestro/a informante/a critica de los libros de texto). Es la historia, la sociedad y la cultura total "hecha carne" (Christus dixit) en la parentela del alumnado, de manera que éste puede reconocer fenómenos sociales, geográficos, históricos que de otra manera le pueden salir por un oído conforme le entran por el otro.
Este curso han realizado en el máster dos trabajos sobre fotografías familiares, con resultado desigual (pronto realizaré evaluaciones más detalladas). La culpa es mía, el final del curso ha sido muy apresurado y no he sido capaz de ayudarles. Además, me doy cuenta de que debería hacer lo mismo que en secundaria: corregir sus trabajos para que ell@s realicen una segunda versión. Pero no hay tiempo para tanto trabajo. Espero que hayan captado al menos la idea básica.
No puedo estar más de acuerdo con nuestro/a informante en todo este asunto y lo valoraré en alto grado. Pero ha dicho algo que me duele... y mucho: a este recurso lo ha llamado batallitas... ¡¡batallitas!! y me ha llamado pieza... ¡¡pieza!! No me extraña que haya elegido el anonimato. Se va a enterar este/a sujeto/a cuando sepa quién es.
 
PD: me gustaría contar alguna batallita mía, pero ya me da verguenza... Ahora, yo callado no me voy a estar. Os dejo una batallita de la gente, esa que nos interesa en la enseñanza. ¡¡Feliz año Nuevo!!

2 comentarios:

  1. Agustín, soy una cansina, comento todo (pero en mi pueblo sólo tengo internet y campo, jajajaja).
    Relacionado con la entrada que has hecho, me gustaría comentarte que en mi pueblo, hace unos años, se hizo un libro sobre las gentes de aquí. Se llama: "Fuencaliente, sus gentes, su memoria". Recoge fotografías de distintas personas y también cuenta historias de la localidad. Es muy interesante, te lo digo por si te interesa buscarlo como veo que te gustan estas cosas. ¡Feliz año nuevo!

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    1. Es que la idea del trabajo sobre cultura popular me vino precisamente a raíz de un álbum de fotos de Almodóvar del Campo (al lado de tu pueblo) que seguía el mismo guión que yo propongo en los trabajos, todo muy etnográfico o microhistórico (http://educacionparapubertosos.blogspot.com.es/2014/12/microhistoria-en-el-aula.html). Casi todos los pueblos tienen ya su colección de fotos antiguas, el problema es que algunas son un batiburrillo sin sentido, no sé cómo será la de Fuencaliente.
      Animo, Pilar, que ya queda menos para volver a la rutina... ¡¡y el practicum!! jejejejej, verás que nerviossssssss. A mí me encanta que comentes los blogs... Es que están para eso.

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