martes, 8 de julio de 2014

Haciendo el tonto en clase

Es un clásico el aserto de que no es lo mismo lo que nosotros (los profes) decimos y lo que ellos (los alumnos) entienden. Hasta ahí bien. Es algo asumible, corregible, perfeccionable. Pero lo grave es que los profes creemos que hablamos a mentes limpias, la "tabla rasa" en la que escribir nuestro bonito discurso. JAJAJAJA. Nuestro trabajo es más difícil todavía, porque tenemos que luchar contra otros agentes de socialización más fuertes que nosotros. Lean si no el artículo de El País en relación con un librito (del que no tengo más referencias) en que alumn@s de un colegio público modélico que van a empezar la ESO describen lo que quieren ser en la vida. Y resulta que la mayoría... quieren ser millonarios. Y vas tú en secundaria con tus monsergas sobre solidaridad, ecología, justicia social... blablabla... Haciendo el tonto, vamos. Y más complicado aún es cuando se despiertan las hormonas juveniles. Voy a aportar una prueba contundente: en una clase de 3º de ESO de mi centro, hace un par de años cogieron este papel a una parejita
Y tú, tan ingenuo, hablando de tasas de natalidad, coordenadas geográficas o revoluciones varias... ¡Ell@s sí que están revolucionad@s!
Luego llegan los "expertos" con sus innovadoras metodologías, nuevas tecnologías y plurilinguismo, cuando de lo que se trata es de cambiar el curriculum académico, amojamado y rancio, para integrar en él esas necesidades vitales del personal. Lo que falta en el curriculum es la cultura popular: el amor y la muerte, el humor y el drama que respiran los medios de masas, más auténtico que las disciplinas académicas. Y de eso debe ir el Máster de Profesores de Secundaria, más allá de la fundamentación científica y epistemológica de la Geografía y la Historia.
Amén, he dicho.

3 comentarios:

  1. Creo que te confundes Agustín, está siguiendo el currículo académico.

    Él, en un gesto altruista y solidario, ha decidido ayudar a su compañera que, probablemente frente a un profesor de Ciencias Sociales, Geografía e Historia que no ha sabido explicarle ni dónde está Cuenca ni cuáles son las costumbres de esta maravillosa ciudad castellano-manchega, no se ha enterado y así poder pasar con su apoyo la evaluación.

    Pero vamos, siguen los contenidos "amojamados y rancios". Creo que tienes la mirada sucia.

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    1. Cuánta razón llevas, Enrique, en Geografía es fundamental aprender a orientarse mirando a Cuenca

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  2. amén... tienes toda la razón...

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