domingo, 2 de septiembre de 2012

La educación prohibida


Querida Miriam: estoy viendo La Educación prohibida, que me recomendaste amablemente (tú siempre tan avanzada). Se me acaban las vacaciones y ya tengo en mente el curso próximo. 
Pero, la verdad, me está resultando muy decepcionante: hasta ahora solo escucho una serie de tópicos sobre la educación en libertad, todos acertadísimos, como el valor del error, la necesidad de dejar al niño crecer por sí mismo, el rechazo al castigo y al conductismo, la importancia de la libertad... todos de imposible negación... Pero dentro de unos días yo me voy a encerrar con 36 alumn@s en la ESO y hasta 40 en bachillerato, y creo que de poco me va a servir esta película, salvo por las buenas intenciones, porque desde el punto de vista de la metodología didáctica concreta no me aporta nada. El problema para mí es cómo poner en práctica estas bonitas ideas “dentro” del sistema educativo formal: se trata de un oxímoron de imposible resolución. Lo difícil es trabajar con objetivos ambiciosos pero con los condicionantes de la cruda realidad. Me parece más útil para primaria que para adolescentes, es más creo que está pensado exclusivamente para niñ@s. Y, la verdad, creo que es más fácil enseñar a niñ@s que a adolescentes. Tampoco me gusta la dicotomía que plantea entre pedagogía de la derecha y de la izquierda: o la educación en libertad o la educación formal, y claro, sólo uno de los dos sistemas es el bueno. El resultado es un evidente maniqueísmo: libertad frente a orden. Craso error, así nunca podrá reformarse la educación formal. Lo que más me ha gustado es la importancia que da al arte en una pedagogía creativa, tan alejada de historia del arte tradicional. Pero el conjunto es muy simplista. Desconoce las complejidades del sistema educativo: yo puedo compartir todas estas ideas, pero tengo que trabajar con compañer@s muy diferentes, en el mismo departamento y de otras especialidades de características muy distintas, obligado al cumplimiento de una legislación abundantísima: EL SISTEMA, ese monstruo que amenaza a la humanidad. El problema de este tipo de discurso es que generan un rechazo muy fuerte entre los mismos profesores, que ven utópico luchar por una educación tan idealizada. Esto sólo puede funcionar en pequeñas unidades experimentales, como efectivamente ocurre en casos que aparecen en el documental pero ¿podría extenderse a una educación de masas? El mismo documental lo reconoce cuando alaba las escuelas rurales, marginales, con unidades integradas (sin separación de edades) frente a la escuelas urbanas, graduadas y que, querámoslo o no, son la inmensa mayoría y donde debemos trabajar los docentes del montón.
La verdad, no hay nada nuevo bajo el sol, esto está dicho por muchos autores desde hace muchos años. A mí me resultó más estimulante El valor de educar, de Fernando Savater
Y yo, personalmente , estoy un poco angustiado ante este curso que empieza: resulta que voy a trabajar casi en las mismas condiciones que cuando empecé, con más alumn@s por aula, más horas de trabajo y menos sueldo. Esto es como el circo: más difícil todavía. Tendré que hacer de equilibrista, domador de fieras y, sobre todo, payaso.
Un abrazo.

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