sábado, 17 de diciembre de 2011

Preciosa carne con ojos

Cuerpos reales es lo que yo quería ver en los proyectos que están haciendo est@s chic@s del Máster. No esos cuerpos ideales de Historia del Arte o de Cosmopolitan. Carne de verdad. Porque carne es lo que hay en el PCPI, un programa de iniciación profesional básico, la antigua garantía social. Carne con ojos, así es como he oído que algunos profesores  (lo siento, pero así lo escuché) calificaban a las chicas que cursan estos programas de iniciación profesional, hogar de fracasados escolares y, quizá, fracasados vitales. Y justo el mismo día que me chirriaron los oídos vi en televisión la película Precious, excelente descripción que dignifica a esas mismas chicas que el sistema escolar y social desecha.
Os recomiendo que veais la peli, aquí os dejo un trailer.

Pero el tema da mucho más juego. Habíamos leído el texto de los Papalagi y su magnífica autodescripción del valor de la carne en la civilización cristiano-occidental: "la carne es pecado, es lo que la sagrada moral de los Papalagi dice...". Vale, cosas del pasado, de inicios del siglo XX, de una moral desfasada para casi todos. Sí, pero lo curisoso es que la carne sigue siendo pecado: el pecado de la gordura, que ahora medicalizamos como obesidad. Es fácil caer en la tentación de la carne y, como en el cristianismo, salvarse del pecado requiere la penitencia de la dieta alimenticia. Y, en casos extremos, la autoflagelación en forma de anorexia/bulimia, que ha sustituido eficazmente a la olvidada Cuaresma. En Internet hay representaciones muy buenas del asunto, como esta:
Por último, es casualidad pero también en Historia de España de 2º de bachillerato estamos viendo el reinado de La Carne, quiero decir Isabel II:
Carne en toda su extensión, física y también sexual. Claro que entonces se trataba de Carne con Corona. Qué suerte la suya, no necesitó de la igualdad de oportunidades que favorece la escuela.

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